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EXPERIENCIA DESDE RUMANIA
21 de Diciembre de 2015

Aquí reproducimos unos comentarios de Maria de la Paz Crucella, quien actualmente se encuentra en Rumania, realizando un voluntariado patrocinado por el Servicio Voluntario Europeo:

A once meses de haber comenzado mi experiencia como voluntaria en Rumania puedo decir sin titubear que la experiencia es y ha sido completamente movilizante y enriquecedora.

En lo personal, estos meses han significado muchísimas cosas, que a menudo se presentan todas juntas, enmarañadas, pero aquí haré el ejercicio de desglosar… 

El viaje, los viajes

Movilizante porque para mi era la primera vez que cruzaba el charco, que vivía un año en otro país, rodeada de otra cultura, hablando casi todo el tiempo en otros idiomas. Un aprendizaje continuo, verdaderamente.

Europa del Este siempre me interesó muchísimo, y en estos meses tuve la oportunidad de recorrerlo, conocer un poco su historia, su cultura y su gente.

Rumania es un país hermoso.  Soy una amante de la naturaleza y en ese sentido estas latitudes son absoluto privilegio

Vivo en una ciudad chica, de unos cien mil habitantes, mucho monoblok al mejor estilo comunista, no hay mucho para hacer. Pero a  5 minutos tengo un bosque hermoso, a unas cuadras lago y río, y a unos km un parque nacional en el cual acampe unos días. Muy cerca, a dos horas empieza la región de Transylvania, que es bellísima, llena de ciudades medievales, castillos...

Los paisajes son increíbles, apenas llegue todo estaba nevado, encantador, luego la primavera,  un sueño, verde por todos lados, mirar por la ventana ya es un regalo. Cada estación alcanza a la otra con su particular magia. Quedé boquiabierta más de una vez contemplando tanta belleza.

A nivel humano, es una sociedad abierta y solidaria en general. La gente muy trabajadora,  dado que es un país muy pobre. En cuanto a los gitanos, recuerdo que apenas llegué todo me llamaba la atención, creía estar en una película de Tony Gatlif. 

Enriquecedor por poder convivir con personas de culturas y religiones tan diversas. Compartiendo entre todos té turco, una comida India, una lasagna italiana, un bacalao portugués, hablando de nuestras anécdotas de viajes, o compartiendo recetas de comidas. Pudiendo también profundizar y hablar de temas que hasta el momento solo había leído los libros, como la mujer en el Islam y sobre el conflicto kurdo. O con los compañeros de Nepal e India, sobre el budismo, el Hinduismo, el sistema de castas. A su vez ellos preguntando acerca de mi cultura y tradiciones.

El proyecto, los proyectos

En mi proyecto somos doce voluntarios de cinco países: Turquía, Portugal, Nepal, India y Argentina. Trabajamos con la comunidad gitana, que para Rumania, y para todo Europa, representa una otredad, una minoría desplazada. Esto significo un verdadero desafío, ya que la tolerancia y la inmigración son temas muy complejos y muy sensibles para la comunidad europea.

En cuanto a las actividades del voluntariado, trabajamos con métodos de educación no formal, algunos conocidos y otros completamente nuevos para mi: Photo voice, Teatro del Oprimido, plásticas y juegos. A la vez hicimos campañas y conferencias sobre temas como la tolerancia y la discriminación, que han suscitado discusiones muy interesantes.

También sostuvimos con otros compañeros las clases de español para la comunidad, que se desarrollaron en  la biblioteca de la ciudad, experiencia muy enriquecedora desde el punto de vista técnico, por que aprendí mucho de mi propia lengua y como transmitir y enseñar mi lengua en otra lengua,  y desde el punto de vista humano porque me permitió el contacto con la comunidad rumana generándose un espacio muy acogedor.

La lengua, las lenguas

La lengua Rumana es muy interesante, ya que es latina pero como mucha influencia eslava y turca. Lo manejo en un nivel muy básico, pero que me permite comunicarme en la cotidianeidad.  

Paralelamente, el idioma común entre voluntarios es el ingles por lo que he aprendido a manejarme en inglés aún dormida, algo que no se aprende en ninguna academia! También he aprendido un poco de italiano y de portugués.

Por todo esto y mucho más es que estos meses han sido muy intensos, movilizantes a nivel emocional y muy enriquecedores. Meses en los cuáles uno se esa conociendo todo el tiempo, en las alegrías, en las nostalgias, en el descubrir, en el compartir, en el extrañar…  todo es parte de este año, conocerse a uno mismo en situación, poniendo el cuerpo…

Espero estas palabras puedan despertar la curiosidad en alguno de lectores y se animen a una experiencia de este tipo, es muy recomendable.

Salud!!

 

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